Dolce&Gabbana S/S27: “More Is More” y la Stravaganza Siciliana que lleva el maximalismo a otro nivel

Dolce&Gabbana SS27 transforma la herencia siciliana en un desfile de exceso, encaje, leopardo, brocados, joyería y referencias barrocas donde el palazzo se convierte en armario.

Redacción Every

More is more. Y Dolce&Gabbana lo sabe.

Para Primavera/Verano 2027, Dolce & Gabbana vuelve a uno de los territorios más profundos de su ADN: Sicilia. Pero esta vez no lo hace desde la nostalgia, sino desde la transformación. “Stravaganza Siciliana” imagina una Sicilia donde el pasado no se conserva detrás de una vitrina: se usa, se mezcla, se exagera y vuelve a salir a la calle.

La colección parte de una idea tan italiana como provocadora: la identidad está en movimiento. En los antiguos palazzi sicilianos, generaciones de familias acumulan prendas, joyas, textiles, muebles y objetos que pasan de una persona a otra. La chaqueta de una abuela, las joyas de una tía, un antiguo ajuar, el encaje, el lino bordado, el damasco o los tapizados dejan de ser recuerdos para convertirse en materia prima.

Dolce&Gabbana toma todo ese universo y lo lleva al extremo.

El resultado es un armario ecléctico, teatral y deliberadamente excesivo, donde no existe la necesidad de elegir entre una referencia y otra. El encaje pastel convive con el leopardo; los brocados y textiles tradicionalmente destinados a decorar interiores aparecen convertidos en vestidos y chaquetas; la lencería se asoma debajo de una sastrería precisa y las minifaldas desafían cualquier idea de moderación.

Y después están las joyas. Muchas joyas.

Perlas, cruces, camafeos, coral, broches, piedras y talismanes se acumulan sobre el cuerpo como si cada generación de una familia hubiera decidido salir de casa al mismo tiempo. Aquí, el accesorio no completa el look: participa activamente en el espectáculo.

El concepto de stravaganza funciona precisamente como una actitud. Históricamente relacionada con la representación, la celebración y el espectáculo, en esta colección se convierte en una manera de vestir sin pedir permiso: mezclar épocas, materiales y códigos con absoluta libertad.

El resultado es una especie de palazzo siciliano convertido en guardarropa. El damasco, la pasamanería y los textiles decorativos abandonan las paredes y los muebles para cubrir el cuerpo. Las referencias barrocas se encuentran con una sensualidad contemporánea; lo antiguo aparece junto a lo provocador; lo heredado se transforma en algo nuevo.

Y en el centro de esta extravagancia aparece el leopardo, uno de los grandes protagonistas de la colección. Su historia en Sicilia es mucho más antigua que la moda: aparece en los mosaicos romanos de la Villa Romana del Casale, en Piazza Armerina, asociado al poder, la atracción y el espectáculo. Siglos después, adquirió una resonancia profundamente vinculada a la cultura siciliana a través de Il Gattopardo, la novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa.

Dolce&Gabbana recupera ese imaginario y lo lleva a un territorio contemporáneo donde el leopardo deja de ser simplemente un estampado para convertirse en símbolo de sensualidad, ironía y exceso.

La referencia a Lampedusa tampoco es casual. “Para que todo siga como está, todo debe cambiar” parece resumir perfectamente la intención de esta colección: volver al origen para transformarlo.

Porque la Sicilia de Dolce&Gabbana SS27 no es una postal. Es una Sicilia imaginada desde el presente: barroca, sensual, familiar, teatral y absolutamente maximalista.

Si el minimalismo propone quitar, Dolce&Gabbana propone sumar. Sumar encaje, estampados, joyas, texturas, historia, color, memoria y actitud. Hasta que el exceso deja de ser exceso y se convierte en identidad.

Entre los invitados VIP estuvieron Jennifer Lopez, Choi San, Hikaru Iwamoto, Haifa Wehbe, Hadise, Kerem Bürsin, Taz Skylar, Jutta Leerdam, Lady Kitty Spencer, Brooks Nader y Demet Özdemir, acompañando una presentación que convirtió la herencia siciliana de Dolce&Gabbana en una auténtica celebración del “more is more”.