Saint Laurent se queda sin director creativo

¿quién heredará el trono de Anthony Vaccarello?

Redacción Every

Después de una década al frente de la maison, el diseñador deja la dirección creativa de Saint Laurent. El anuncio abre un nuevo capítulo para una de las casas más influyentes de la moda y una pregunta que ya circula en la industria: ¿quién será la próxima persona en redefinir su universo?

En la moda, diez años pueden ser una eternidad o el tiempo necesario para construir un legado. Anthony Vaccarello acaba de cerrar el segundo capítulo más importante de su carrera: tras una década al frente de Saint Laurent, su salida marca el final de una era para la maison francesa y abre la temporada de especulaciones sobre quién ocupará uno de los puestos más codiciados y observados de la industria.

Vaccarello no llegó para reinventar Saint Laurent desde cero. Su desafío fue mantener vivo un código estético que ya tenía una identidad poderosa: sensualidad, siluetas afiladas, actitud rockera y una elegancia que nunca necesita pedir permiso. Bajo su dirección, la mujer Saint Laurent se convirtió en una figura de hombros definidos, piernas interminables y vestidos que parecen diseñados para hacer una entrada, no para pasar desapercibida.

El resultado fue una identidad reconocible que conectó con una nueva generación de consumidores de lujo y consolidó el atractivo comercial de la casa. Porque una cosa es diseñar ropa bonita y otra, bastante más difícil, es convertir una colección en un universo cultural que se reconoce antes de leer la etiqueta.

Diez años, siete visiones y una silla vacía

La historia creativa de Saint Laurent es también una historia de relevos, rupturas y personalidades que dejaron su propia firma en una de las casas fundacionales del prêt-à-porter moderno.

Todo comenzó con Yves Saint Laurent, quien fundó su maison en 1961 junto a Pierre Bergé. Su visión transformó la manera de vestir de las mujeres al llevar códigos tradicionalmente masculinos, como el esmoquin, a un nuevo territorio de poder, libertad y sensualidad. La marca no solo vendía ropa: proponía una actitud.

Tras la etapa de su fundador, la dirección creativa pasó por nombres que interpretaron ese legado desde perspectivas muy distintas.

  • Alber Elbaz (1998-2000): aportó una sensibilidad más emocional y femenina durante su breve paso por la línea femenina de la casa.
  • Hedi Slimane (1996-2000, en la línea masculina): comenzó a construir el lenguaje de siluetas estrechas y estética rock que más tarde desarrollaría a gran escala.
  • Tom Ford (2000-2004): convirtió la sensualidad en espectáculo, con una imagen provocadora y un glamour de alto voltaje.
  • Stefano Pilati (2004-2012): introdujo una elegancia más intelectual y arquitectónica.
  • Hedi Slimane (2012-2016): regresó para reescribir los códigos de la marca, reforzar su identidad rock y adoptar el nombre comercial Saint Laurent, dejando atrás el “Yves” en la marca de moda.
  • Anthony Vaccarello (2016-2026): depuró esa herencia hasta convertirla en un lenguaje de sensualidad oscura, hombros marcados, transparencias y una estética nocturna que se volvió sinónimo de la casa.

Una precisión importante: la historia de Saint Laurent no es una simple fila de directores creativos con mandatos equivalentes. Algunos lideraron líneas específicas y otros dirigieron el universo creativo completo. Pero todos forman parte de la conversación sobre cómo una maison conserva su identidad sin quedarse atrapada en su pasado.

¿Quién ocupará el siguiente capítulo?

Aquí comienza la parte más interesante del drama fashion. Aunque Saint Laurent todavía no ha anunciado oficialmente a su próximo director creativo, un nombre ya aparece entre las especulaciones de la industria: Chemena Kamali, actual directora creativa de Chloé y antigua integrante del equipo de diseño de Saint Laurent. Por ahora, se trata de un posible relevo, no de un nombramiento confirmado.

La elección no sería menor. Kamali representa una sensibilidad distinta, más romántica y bohemia, mientras que Vaccarello convirtió la sensualidad en una declaración de poder. El cambio podría significar una evolución estética importante para una marca cuyo atractivo depende, en buena medida, de mantener una identidad fuerte sin repetirse hasta el agotamiento.

También hay una dimensión comercial que no puede ignorarse. Durante la gestión de Vaccarello, Saint Laurent superó los 3,000 millones de euros en ventas anuales, con un máximo reportado de aproximadamente 3,200 millones en 2023. Sin embargo, la firma atravesó descensos en 2024 y 2025, en medio de la desaceleración del mercado del lujo. El próximo capítulo deberá equilibrar creatividad, deseo y crecimiento.

La salida también se inscribe en una reorganización más amplia de Kering, el grupo propietario de Saint Laurent, que ha impulsado cambios creativos en varias de sus casas. En este contexto, elegir al sucesor no será únicamente una cuestión de estética: también implicará decidir qué quiere vender Saint Laurent, a quién quiere conquistar y cómo pretende seguir siendo relevante en un mercado cada vez más competitivo.

El verdadero lujo: dejar una firma propia

Vaccarello se despide después de diez años en los que consiguió algo que pocas veces se logra en una maison histórica: construir una visión coherente sin borrar por completo la herencia de su fundador. Su Saint Laurent fue nocturna, afilada, provocadora y reconocible. Una marca que entendió que el deseo no siempre necesita color, exceso o logotipos; a veces basta con un vestido negro, una silueta impecable y la actitud correcta.

Ahora, la silla está vacía y la industria espera el siguiente movimiento.

Porque en las grandes casas de moda, cambiar de director creativo nunca significa solamente cambiar de diseñador. Significa cambiar de narrativa, de códigos y, potencialmente, de negocio.

La pregunta para Saint Laurent ya no es cómo vestirá a la próxima generación, sino quién tendrá el poder de definirla.

Y tú, ¿apostarías por una nueva era romántica con Chemena Kamali o preferirías que Saint Laurent siguiera explorando su lado más oscuro y sensual?