Dolce&Gabbana SS27: Sicilia, lino y los shorts más pequeños del verano

Con Vacanze Siciliane, Domenico Dolce y Stefano Gabbana regresan a la isla que ha definido su imaginario creativo para proponer una colección masculina llena de memoria, artesanía y sensualidad mediterránea.

Redacción Every

Hay vacaciones que empiezan con una maleta. Las de Dolce&Gabbana empiezan con una isla. Para la colección masculina Primavera/Verano 2027, titulada Vacanze Siciliane, Domenico Dolce y Stefano Gabbana vuelven a Sicilia, no como turistas, sino como quienes conocen cada sombra, cada piedra y cada destello de sol de memoria.

Para los diseñadores, Sicilia nunca ha sido una moda. Es el lugar donde todo comenzó y al que han regresado durante casi cuarenta años. En esta colección, la isla aparece como un mapa emocional hecho de templos griegos, ciudades barrocas, pueblos costeros, talleres artesanales, mosaicos, mar, limones, pistacho, caliza y lino al borde del colapso solar.

El desfile abre en nero Sicilia, un negro intenso y casi ceremonial que evoca la fuerza y austeridad de la isla. Después, la paleta se abre hacia los tonos arena, el azul del mar, el verde pistacho, los beige naturales y, finalmente, el blanco total. Es un recorrido de la sombra a la luz, como si la ropa avanzara desde una iglesia antigua hasta una terraza frente al Mediterráneo.

La propuesta se construye alrededor de un guardarropa ligero y fluido. La sastrería se suaviza, las chaquetas de lino pierden rigidez, las camisas se abren y los materiales hablan de oficio: algodones ligeros, punto crochet, ante tejido, polos de punto, trajes de baño de seda, rayas chevron y estampados con vistas de postal y limones.

Pero más allá de la artesanía y la nostalgia, hay un gesto que no pasa desapercibido: los shorts. Pequeños. Muy pequeños. Casi una declaración de guerra contra la bermuda tímida. Dolce&Gabbana propone una silueta masculina más expuesta, más segura y más corporal, donde la pierna vuelve a ser protagonista. Son shorts que no piden permiso; exigen actitud.

Ahí está el giro más divertido de Vacanze Siciliane: el lujo veraniego no siempre necesita cubrir, estructurar o solemnizar. A veces también puede ventilar. La colección entiende que el calor cambia las reglas del vestir y responde con prendas abiertas, materiales ligeros y una sensualidad que se mueve entre lo relajado y lo teatral.

Inspirada también en los primeros turistas modernos que descubrieron Sicilia durante los años cincuenta y principios de los sesenta, la colección no cae en la postal fácil. Toma esos códigos —el mar, el lino, el crochet, el limón, la camisa abierta— y los convierte en una propuesta contemporánea, donde el hombre de Dolce&Gabbana viaja, descansa y se muestra sin perder elegancia.

Vacanze Siciliane no presenta unas vacaciones discretas. Presenta un verano con memoria, cuerpo y carácter. Una colección donde Sicilia no es solo paisaje, sino actitud: intensa, luminosa, artesanal y un poco dramática.

Muy dramática, si hablamos de esos shorts.

“Para nosotros, Sicilia nunca ha sido una moda. Es el lugar donde todo comenzó y al que hemos regresado de manera natural durante casi cuarenta años. Sus tradiciones, su cultura, su extraordinario patrimonio artesanal, pero también sus paisajes, su arquitectura y las huellas dejadas por las civilizaciones que han pasado por allí, son una fuente inagotable de inspiración. Con esta colección, queríamos capturar la riqueza y la complejidad de esta tierra, explorando sus lugares, recuerdos y tradiciones: desde templos griegos hasta ciudades barrocas, desde pueblos costeros hasta los antiguos gestos conservados en talleres artesanales. Los colores acompañan esta narrativa y reflejan sus muchas facetas: negro Sicilia evoca la intensidad y austeridad de la isla, mientras que el blanco expresa su lado más ligero y luminoso; el azul remite al mar, el verde al pistacho, y los tonos beige naturales traen a la mente la fabricación de cuerdas y las técnicas artesanales transmitidas a lo largo de generaciones. 

 

Domenico Dolce y Stefano Gabbana”