Desde chiquita supe del futbol americano gracias a tres hermanos mayores que jugaron y me incluyeron en el deporte, en aquel entonces, como porrista. Aunque mi equipo no son los Osos de Chicago, los he seguido en los últimos 20 años por cuestiones románticas, más específicamente de pareja. Y no puedo hablar del Super Bowl sin empezar por los Monstruos de Midway, aunque no hayan pasado…


